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17 julio 2024

Vacaciones locas, locas, locas (1985)






 
Hay cuatro tipos de películas que me gustan y que cada cierto tiempo me gusta ver, aunque con temor a quedarme sin existencias ...

- Películas australianas
- Películas rodadas/ambientadas en África
- Road Movies
- Películas veraniegas o vacacionales


Es otra de esas películas que te ofrecen la posibilidad de ver a una estrella del cine antes de que se convirtiera en ello, en este caso Tim Robbins.

De hecho, Robbins figuraba en quinto lugar en los materiales promocionales del estreno original de la película, aunque en las portadas de los DVD posteriores, Robbins aparece en primer lugar porque con el tiempo se convirtió claramente en el más famoso del reparto.

La película aporta ciertos aspectos diferentes y de originalidad con respecto a la típica película veraniega o vacacional habitual.

Para empezar son vacaciones de Semana Santa, aunque eso al final no es importante y uno se olvida de ello, y elige un destino diferente y ubicación diferente para la trama de la película, en la localidad californiana de Palm Springs, que no está en la costa, si no en el interior, en la zona ya más desértica.

La actriz Kathleen Kinmont dijo que esta fue una de las primeras películas filmadas en Palm Springs, y que tuvieron mucho apoyo de la comunidad. Nadie quería que se fueran.

Además, según notas de producción más de quinientos jóvenes se ofrecieron como voluntarios, con un bronceado espectacular y los cuerpos musculados que son característicos de los jóvenes veraneantes de Palm Springs. Los nativos aportaron incluso más que eso. Aportaron a la producción un aire de entusiasmo que reflejaba tanto su felicidad por ser parte de una película de Hollywood como la emoción de contar una historia sobre su pequeña ciudad especial.

A veces las elecciones del lugar de rodaje pueden importar e influir mucho y cambiar completamente el aire a una película, y las películas ambientadas en un resort con piscina en vez de en el habitual escenario de playa aportan también un clima interesante propicio para este tipo de películas, como por ejemplo Trabajo Veraniego, que es de lo que más me gusta de este subgénero (aunque principalmente por la excelente banda sonora que tiene, a mi parecer).


El otro aspecto destacado de la película para mi, es la sorprendente e inesperada presencia de Sheree J. Wilson, que evidentemente a mi tampoco me decía nada su nombre, pero que pasa por ser la conocida compañera de Chuck Norris en Walker, Texas Ranger.

Nunca la había visto en una película hasta ahora, y tan solo la conocía por su papel en la serie de televisión, y ha sido toda una sorpresa.

Además completan el reparto tres actores más veteranos como John Vernon, Max Wright y Britt Ekland, que forman un elenco bastante decente.


La película no es ni de lejos de las mejores del género, pero es bastante entretenida y adecuada para estas fechas vacacionales.
Aunque lo fácil para la sociedad actual sería caer rápidamente en tacharla de machista y más cosas (la gente no sabe distinguir realidad de ficción y parece ser que está amargada y haciendo activismo continuamente), pero por ejemplo tiene cosas positivas, ya que en lugar de caer en la obscenidad que podría haber surgido tiende a centrarse más en la ternura liderada por la actuación original, desgarbada y honesta de Stephen Geoffrey, además de traer a colación ese refrán de la suerte de la fea la guapa la desea (en este caso aplicado al masculino), ya que el menos agraciado es el que más éxito tiene con las chicas en esta película.

Los chistes son familiares y los escenarios predecibles en su premisa de que la rana consigue a su princesa, pero el guión es lo suficientemente ingenioso, el ritmo de los movimientos es rápido y el elenco ofrece actuaciones divertidas.










Valoración:                              6/10















06 julio 2024

Nada en común (1986)

 







Gracias al director Oliver Stone, el 4 de julio, además de conmemorar la independencia de los Estados Unidos, se convirtió en una fecha muy cinematográfica, gracias a la película que él mismo escribió, produjo y dirigió con ese título y con el protagonismo de Tom Cruise, curiosamente nacido un día 3 de julio.

Así que ese día me gusta ver una película de alguien nacido tal día, y aunque ya le había dedicado un año dicho reconocimiento, los 100 años de Eva Marie Saint eran un argumento obligatorio para que fuera ella la actriz protagonista de mi 4 de julio.

Y es que no suele ser habitual encontrar actores famosos que alcancen el centenario, aunque en los últimos años lo habían hecho Olivia de Havilland y Kirk Douglas, no recuerdo muchos más, quizás Bob Hope. De hecho muchas veces es más fácil encontrarse muertes prematuras por excesos, adicciones o accidentes de circulación.

Quizás para muchos no sea tan conocida o tan importante, pero para mi el solo hecho de ser la protagonista, junto a James Stewart, en una de las mejores películas que he visto como es Con la muerte en los talones, ya la da un status muy alto, y además tiene otros títulos francamente destacados como La ley del Silencio, de Elia Kazan (que tenía predilección por ella), junto a Marlon Brando, película por la que obtuvo el Óscar como mejor actriz secundario y que obtuvo ocho en total, Éxodo, de Otto Preminger y junto a Paul Newman o en otro registro, un western que me gusta mucho como es La noche de los gigantes con Gregory Peck.

Y es que Eva Marie Saint es anterior a los premios Óscar, los más importantes del mundo del cine. Y para ella el Óscar fue algo muy curioso, ya que se lo concedieron a la mejor actriz de reparto, cuando su papel era protagonista, pero consiguió que la nominaran en esa categoría, y se lo entregaron dos días antes de que naciera su primer hijo, junto a su marido el director y productor, Jeffrey Hayden, con quien formó uno de los matrimonios más longevos de Hollywood, nada menos que 65 años, hasta la muerte de él.
Un hecho, el de estar embarazada en el momento de recibir el Óscar, que comparte con otras cinco actrices: Patricia Neal , Meryl Streep , Catherine Zeta-Jones , Rachel Weisz y Natalie Portman.

Tras la muerte del productor Walter Mirisch (Los 7 magníficos) el año pasado, es la persona viva más mayor que ha ganado un Óscar
Y es una de las tres rubias de Alfred Hitchcock que siguen vivas, junto a Tippi Hedren y Kim Novak.

Los créditos de actuación de Eva Marie Saint comienzan en 1947 y terminan en 2022, lo que convierte su carrera de 75 años en una de las más largas en la historia de Hollywood.


Pues además de esas películas importantes que mencioné, tiene algunas más de corte bélico o que me resultaban excesivamente largas y después de dar varias vueltas a su filmografía, me decidí por ésta, que no sé por qué no tenía marcada como prioritaria para ver, cuando aparentemente encajaba perfectamente en mis gustos.

Aquí, ya superados los 60, y con una estrella del momento como Tom Hanks, evidentemente no iba a ser la protagonista, pero tiene un papel lo suficientemente importante como para verla.

Hanks está en un papel que le favorece mucho, el primero en el que posiblemente muestre todo su potencial, y con el que posiblemente pasó de ser solo un actor de comedia a empezar a interpretar dramas indistintamente y con el mismo éxito. Como es un gran actor, con dos premios Óscar en su caso, ya son dos buenos argumentos para recomendar la película.


Pero hay más, el tercero viene sorpresivamente de la mano de su director. Y es que no suelo mirar mucho, o por lo menos recordar o asociar directores con películas, pero al ver el nombre de Garry Marshall, pensé rápidamente en Pretty Woman, y posiblemente en una película de un corte relativamente similar, ya que la impronta de un director suele ser reconocible en películas del mismo género. Y además también fue el director de otra película interesante que vi y comenté aquí por motivo de la muerte del actor Ray Liotta, como es Los locos del bisturí.

Así que me sorprendió que con estos tres mimbres ya fuera una película que había pasado completamente por debajo de mi radar y en general creo que una película bastante desconocida aquí, ya que ni siquiera tenía una breve descripción de la película en español, en la página de IMDb.


Aunque no me gusta repetir actores, directores o películas parecidas habitualmente, aquí de la mano de Garry Marshall venía de nuevo el actor Héctor Elizondo, al que acabo de ver en Punto de recreo y que luego volvió a colaborar con Marshall en Pretty Woman, así que otro punto positivo para esta película.

Pero por si fueran pocos, hete aquí que aparece en pantalla un veterano actor al que apenas había visto, como Jackie Gleason, y de la mano de un fantástico actor de doblaje irrumpe en la película no eclipsando el personaje de Hanks, pero captando tanta atención casi como el suyo. Su presencia es realmente importante e impactante, y es otro argumento de peso para que veais esta película.


Y su contratación no fue fácil y se produjo casi a última hora. Se rumorea que el director Garry Marshall no quería seguir adelante con la realización de esta película sin la inclusión de Jackie Gleason. Con mala salud, Gleason se había cansado de hacer películas y deseaba retirarse del negocio. Después de varios intentos de convencerlo, Marshall finalmente llamó a Gleason por teléfono e insistió en que si no hacía esta película, la última película por la que sería recordado sería el fracaso de taquilla Los caraduras 3 (1983). Gleason aceptó inmediatamente la oferta con la condición de que este sería su último papel como actor.

Aunque creo que habría interpretado igualmente bien el papel en otras condiciones, el estado de salud de Gleason hacía que fuera el ideal para ese personaje y que no tuviera que hacer excesivos esfuerzos en meterse en la piel de él.

Jackie Gleason estaba gravemente enfermo de cáncer de colon, cáncer de hígado, había tenido una trombosis, hemorroides, diabetes y flebitis durante toda la producción. Una noche, durante el rodaje, le confesó a su hija que le quedaba poco tiempo de vida. Murió casi un año después del estreno de la película, tiempo suficiente para verla en persona y, según se dice, la disfrutó mucho.


El director Garry Marshall describió esta película como una exploración humorística y conmovedora de "cuánto debemos a nuestros padres".
Mientras, Hanks dijo que su personaje, David Basner, le hizo reconsiderar su propia relación con sus padres. El papel supuso un reto para Hanks, que tuvo que afrontar un desafío emocional completo.

Además de ese cuanto le debemos a nuestros padres (casi siempre verdad), que planteaba Marshall, y el como me llevo con ellos que planteaba Hanks, a mi también me hizo valorar otro aspecto, y es el de los hijos únicos y su responsabilidad y problemática en estos casos. Casi no tengo amigos que sean hijos únicos, ya que en la generación de nuestros padres raro era que no se fueran dos o tres hermanos. Pero si que tengo una amiga, hija única, y que además está sufriendo como el protagonista de la película, problemas de salud en sus padres, lo cual le supone a ella tener que estar pendiente de todo lo que puedan necesitar y acudir al médico con ellos todas las veces que necesiten, cosa que te entiendo que te puede llegar a desesperar ante la incapacidad de compartir esos momentos complicados y no deseados con algún hermano.

La película comienza como una comedia pero finalmente se convierte en un drama, pero está muy bien endulzado por Marshall.

Y como colofón y el último argumento para que no dejéis de ver esta película esta el frecuente aliciente de una banda sonora amplia, interesante, ochentera, y con dos canciones más que desconocía que puede agregar a mi carpeta de canciones de cine, la que da título a la película (título original claro), Nothing in common de Thompson Twins y sobre todo If it wasn't love de Carly Simon.

Una película que por un lado te hace apreciar lo bonita que es la vida al verla como espectador, y lo dura que es si te metes en el personaje del protagonista o tienes problemas similares.









Valoración:                               8/10
















02 julio 2024

Punto de recreo (1985)

 






Ya puestos, igual que traje la tercera película en la filmografía de Tom Cruise y otra de las primeras de Keanu Reeves, o por lo cuando todavía no era muy conocido, volví a ver la segunda película por orden cronológico de Johnny Depp (su primera como protagonista), otra de las superestrellas nacidas en ese período de tiempo (1962-1964), y que levantaron pasiones entre el público femenino.

Y digo volví a ver, porque recuerdo que ésta la vería hace unos 12 años, en lo que fue otra de las inspiraciones de mi blog. Además recuero perfectamente que la compartí con un antiguo compañero de trabajo, con el que compartía afición por el cine de los ochenta.

Aunque supongo que es un poco más conocida que otras muchas películas que he visto, tampoco recuerdo que aquí la hayan pasado por televisión, y salvo los muy fans de Johnny Depp, supongo que en líneas generales será una película totalmente desconocida.


Realmente no sé que tipo de cine se hace hoy en día, porque ya hace tiempo que dejé de ir al cine y de darle oportunidades a las películas actuales, pero uno de los géneros que más me entretienen, y que es mayoritariamente originario de los años 80, son las comedias de verano, y en esta época siempre intento ver unas cuantas, intentando que alguna de ellas resulte novedosa.

Seguramente ese subgénero nació en los ochenta y seguramente su esencia moriría en la década de los noventa, porque además seguramente hoy estaría censurado por completo, en una etapa de prohibiciones y pérdida de libertades a mi modo de entender bastante evidente. Y principalmente por el alto grado de desnudez que suele haber en este tipo de películas, sin tener en cuenta que nadie obligaba a hacerlo, que seguramente las actrices que lo hicieran ganarían un buen dinero por ello, y que además tendría mucha audiencia. Porque yo como espectador elijo lo que quiero ver, no como hoy en día, y más en el cine español, que se hace lo que desde determinados lobbys se decide que es aprobable y te exigen medio con malos modales que tienes que ir a verlo, que es cultura y demás tonterías.

Por eso entre otras cosas tomé la deriva de este blog, de ver cosas muy poco conocidas y sobre todo lo que a mi me apeteciera, ante esta tendencia totalitaria e impositiva de lo que tenemos que hacer, que comer, que pensar, y también que ver en la televisión.

Y si, esta película tiene unos cuantos desnudos y muchas chicas en bikini, pero me parece una comedia muy entretenida, refrescante, veraniega y adecuada para pasar un buen rato en este período estival.


Y además con la presencia de una incipiente super estrella como Johnny Depp. Incipiente porque ni siquiera es cabeza de cartel, honor que recae sobre Rob Morrow, aunque fuera su primera película. Me acuerdo cuando empecé a ver la primera vez esta película con mi amigo, el se sorprendió y se emocionó cuando leyó su nombre en los títulos de crédito, mientras yo le preguntaba "¿quién es Rob Morrow, Sebas?". Él, atónito, me dijo, "¿no me digas que no le conoces?, es el protagonista de Doctor en Alaska".

Yo, había oído hablar y anunciar mucho la serie, de hecho me parecía muy buena su sintonía, pero nunca me había detenido a ver ningún capítulo de la misma, así que su nombre me resultaba totalmente anónimo en aquel momento.

El caso es que luego la carrera de Depp despegó hacia el estrellato, mientras que la de Morrow, extrañamente derivó hacia episodios en series de televisión puntuales, hasta que consiguió el papel en Doctor en Alaska, donde en 5 años intervino en 102 episodios. Pero a nivel de la gran pantalla su bagaje no es ni amplio ni exitoso.

De todas maneras a ambos no debió apasionarles el resultado final de la película, ya que se dice que estaban tan avergonzados por la película que juraron un pacto para rastrear y destruir todas las copias.


Y todavía más sorprendente es si comparamos la pareja de actores protagonistas masculinos, con la pareja femenina. Dos chicas muy guapas, que aunque hacen de complemento en la película, uno mira su filmografía y quedó en la nada más absoluta más allá de esta película. Bien es cierto que chicas guapas había y hay muchas siempre, y que quizás más allá de su evidente atractivo delante de la cámara no había una actuación sólida, pero de ahí a que casi no se las pueda considerar actrices debido a sus escasos papeles y a que ambas dejaron de actuar en la década de los 90, parece muy sorprendente.

Así que el si que aporta valor a la película es Héctor Elizondo (el famoso director del hotel de Pretty Woman), un actor secundario poco valorado, que hace un papel que quizás fuera difícil de asociarle por su papel en Pretty Woman, pero que cumple con nota. Pero además hay otros personajes secundarios interpretados por actores menos conocidos que aportan buen humor a la película.


Me parece una de las mejores películas veraniegas, por el bonito resort en el que se rueda (de hecho el título original es Private Resort), ubicado en Cayo Largo, Florida, los actores, el ritmo y el humor bastante por encima de la media de lo habitual en este tipo de películas.

Seguramente a la mayoría de nosotros nos habría gustado tener en nuestra vida un fin de semana o unas vacaciones así ... así que disfruta los 80 minutos en este resort.









Valoración:                             7/10












20 junio 2024

Locuras de medianoche (1980)

 




Cuando se acercan estas fechas me van apeteciendo películas con el verano como hilo principal o como trasfondo, o si no por lo menos películas entretenidas, principalmente comedias de los 80, de hecho es la época en la que suelo revisionar películas que ya he visto pero que me dejaron un grato recuerdo y me parecen idóneas para el período estival.

Así que, siendo cerca de las doce de la noche, me detuve en ésta, el título encajaba, justo de 1980, el año que nací, porque la intuición me decía que podía ser de mi agrado y hacerme pasar una buena medianoche, como el título indicaba.

Estamos muy al inicio de los 80, o casi se podría decir que estamos todavía en los 70, se nota mucho todavía en el estilismo, tanto peinados como vestimenta, pero el argumento y la puesta en escena encajan más con la década de los 80.

La película me ha ganado por su originalidad y su argumento único hasta ahora en lo que he visto en el cine, que no es poco, pero que si me ha hecho recordar dos episodios reales de mi pasado relativamente parecidos a éste.


- Recuerdo por ejemplo, en un campamento en el pueblo de Jaca, al que nos mandaron a mi hermano y a mi cuando éramos pequeños (yo tendría 9 años y mi hermano 11), que hicimos una actividad que se llamaba, creo recordar, algo así como pista de rastreo. Saliendo de los barracones donde estaba el albergue teníamos que encontrar una serie de pistas que los monitores habían colocado en las proximidades y volver al punto de partida con ellas.

- Hará unos 15 años, en el trabajo, desde Recursos Humanos nos organizaron una actividad por Madrid, que consistía en realizar una serie de pruebas, recoger algunos objetos que había en determinados lugares y volver al punto de partida. Ésta fue la más parecida y la más interesante, porque éramos equipos de cinco (aunque nos faltaba uniformarnos con colores con la película) y tenía un hilo argumental muy parecido. Fue un día de trabajo diferente, porque era día laborable y muy entretenido. Aunque quien organizaba la actividad era una empresa externa, no me extrañaría que se hubieran inspirado en esta película por las similitudes.


A raíz de esta actividad me planteé organizar yo algo similar para jugar con mis amigos y sorprenderles, pero evidentemente es tarea compleja, más en una gran ciudad como Madrid, y más si no ves mucho interés por parte de tus amigos. Pero la película me ha traído a la mente aquella idea que surgió en mi cabeza y que sería relativamente parecida.

Y quizás lo más parecido a día de hoy sean las actividades de Escape Room que se pusieron de moda hace unos años.

Parece ser que la película inspiró a Joe Belfiore, un estudiante de secundaria en Clearwater, Florida, a crear un juego similar. Se llevó el juego a la Universidad de Stanford y, finalmente, a Microsoft. El Juego, como llegó a llamarse, inspiró a su vez la película El Juego (1997) .


No sé si la hubiera visto de no tener el aliciente de contar en el reparto con el gran Michael J. Fox, aunque suponía que tendría un papel no protagonista.

De hecho fue su debut en un largometraje. Fue elegido porque la película se rodó predominantemente de noche y necesitaban un actor mayor de 18 años pero que pudiera pasar por uno de 15. Los jefes del estudio inicialmente no estaban convencidos, por lo que hicieron pruebas de maquillaje para hacerle lucir lo más joven posible y luego hizo una sesión de fotos en la que fue colocado junto a los miembros más altos del elenco. Esto funcionó y consiguió el trabajo.

Aunque su pose y sus gestos son parecidos, encarna un personaje que no encaja con el estereotipo habitual que él interpreta, pero es curioso e interesante ver debutar a un actor tan importante y siempre es muy chocante la edad que aparenta su personaje con la que tenía en realidad en aquel momento.

El resto del reparto es bastante anónimo, más allá de los que haya visto a David Naughton en alguna película, cuyo rostro si es familiar, el resto apenas tienen una carrera corta y discreta, y en general la mayoría interpretan a personajes que van más allá de la etiqueta de "frikis", aunque creo que Eddie Deezen está genial en un papel a lo Rick Moranis pero mucho más extravagante.
Sorprende en particular Alan Solomon, que fue elegido entre la multitud y se le asignó el papel de "maestro del juego" León basándose únicamente en su apariencia inusual. En la vida real, Solomon supervisó y produjo una variedad de programas de juegos.


Realmente se trata de una película de Walt Disney y como tal tiene algunos guiños durante la misma, como cuando el equipo blanco finaliza su búsqueda de una pista sobre la estrella de Mickey Mouse en el Paseo de la Fama de Hollywood o también se ve un Mickey detrás de dos personajes en la tienda de regalos del aeropuerto.

Con cinco equipos muy variopintos que podríamos calificar como

- Los buenos
- Los malos o vagos
- Los empollones
- Los deportistas
- Las feministas


Para que cada uno empatice con quien tenga más afinidad o le resulte más gracioso, y con ello atraer inteligentemente a un espectro muy amplio de público, realmente no importa quien gane, si no todo lo que te entretienes con cualquiera de ellos.

Una película atípica porque no hay lenguaje maleducado, ni violencia sangrienta, ni desnudez, ni sexo, ni consumo de drogas, así que cualquiera la puede ver.











Valoración:                           7/10














12 junio 2024

Lunes tormentoso (1988)

 






De vez en cuando me gusta ver una película cuyo título coincida con algún acontecimiento actual, la fecha del año, o algún evento que se vea reflejado de manera meramente anecdótica en el título de la película, así que aproveche un excepcional lunes lluvioso y algo tormentoso, nada habitual desde hace tiempo en este mes de junio y me dispuse a ver este Lunes Tormentoso.

No pasará a engrosar la lista de joyas escondidas ni las mejores películas que he visto, pero si que tiene bastantes matices.

Dirigida por el británico Mike Figgis (en su primer largometraje), cuyo título más importante es Leaving Las Vegas (1995), también había visto suya no hace mucho Pasiones Prohibidas (1991), y juntándola con ésta se ven claras coincidencias y un sello propio del director que te ayudaría a identificarlas como a dos hermanos parecidos sin que supieras que lo son.


Para el reparto contó con cuatro actores protagonistas, dos británicos y dos estadounidenses (parece ser que había huelga de actores en América en aquellos momentos y le ayudó a conseguir dos grandes actores americanos para el reparto), y además los personajes que interpretan son identificados cada uno de su lugar de origen.

No sabría decir en que orden salarial se movieron ambos cuatro, ni quien podría calificarse como más  protagonista de la película, pero quizás si que tienen más cuota de pantalla y sus personajes despiertan más interés, tanto Sean Bean como Melanie Griffith, principalmente él.

Él todavía era un actor poco conocido fuera de las Islas Británicas, mientras que ella ya llevaba unas cuantas películas a sus espaldas. Resulta curioso como el personaje de Melanie Griffith le confiesa al de Sean Bean, que es originaria de Minnesota, concretamente de una localidad llamada New Ulm, que es justamente el sitio en el que nació su madre, Tippi Hedren. 

Junto a ellos dos, un prototipo de tipo duro por antonomasia, como es Tommy Lee Jones, además acompañado por su voz de doblaje habitual (la misma de El Fugitivo o Alerta Máxima), que hacen un binomio mágico, y remarcando para mi la importancia del doblaje y la necesidad también de asociar a un buen actor con una voz habitual, y no cambiarle su actor de doblaje con frecuencia.

Y completando el cuarteto el cantante Sting, otro de los que decidió probar suerte en la actuación como repasaba recientemente a raíz de una película con Jennifer Lopez, sin tampoco hacer demasiadas intervenciones.

Tommy Lee Jones tiene un premio Óscar y Melanie Griffith y Sting fueron candidatos al premio.

Me resultó sorprendente el aire que se me dieron en esta película Sean Bean a Patrick Swayze y el propio Sting a David Beckham.

El director Mike Figgis decidió situar esta película actualizada de Cine Negro en la septentrional ciudad británica de Newcastle, lugar de nacimiento precisamente de Sting, la cual nunca había visto en una película y de la que casi no tenía una imagen mental, proporcionando un escenario diferente e interesante, aunque no deje de ser una ciudad gris británica con sus zonas industriales y su escaso atractivo.

Como digo una película donde la mafia y la corrupción se mezclan pero con una perspectiva un tanto diferente, ni el crimen tiene un protagonismo continuo, ni tampoco se vuelve descafeinada con motivos humorísticos innecesarios.
En cambio va dejando que otras historias fluyan alrededor de la trama, un tanto débil, extraña y poco interesante eso sí, y además de una historia de amor casi a primera vista, se van mezclando retazos de cultura británica, americana y polaca con el sonido del jazz de fondo (aunque no suene excesivamente bien ...).


Podríamos decir que la atmósfera por si sola le da una buena valoración a esta película.











Valoración:                                  6/10













06 junio 2024

Pisa a fondo (1986)

 





Después de bastantes días con bajo estado de ánimo (más la habitual nula energía que tengo), es increíble como una película elegida aleatoriamente puede levantarte una sonrisa, hacer pasar un buen rato, esbozar una sonrisa y evadirte de los problemas por lo menos durante esas casi dos horas.

Y digo aleatoriamente porque solo conocía la participación de Michael Keaton y el título de la película, ni siquiera tenía anotado en mi ficha por ejemplo, que entre el reparto se encontraba una actriz que me gusta mucho como Mimi Rogers.

Keaton es otro de esos actores nacidos a principios de la década de los cincuenta del pasado siglo, al que las películas juveniles de los 80 ya le pillaron un poco mayor, pero era tal la explosión cinematográfica y la cantidad y variedad de películas que se rodaron, que supo encontrar su hueco, especialmente en comedias con protagonistas no tan juveniles o en películas de acción.

Revisando su filmografía me he percatado de que le tenía muy poco trabajado, y la verdad es que ha sido todo un acierto elegirle a él y a esta película como protagonistas.

Hay más actores conocidos en el reparto, principalmente John Turturro, con un nombre muy característico e imposible de olvidar, y en contraprestación George Wendt, con un nombre muy poco comercial y difícil de recordar, y por ello posiblemente fuera el actor protagonista de Cheers que menos recorrido tuvo, o del que es más difícil acordarse, aunque supongo que muchos dirán "el gordo que estaba en la barra bebiendo cerveza habitualmente".

No es extraño una mezcla en el reparto entre actores americanos y asiáticos, aunque principalmente asociado a películas de artes marciales, con repartos mayoritariamente asiáticos y la excepción de uno o dos actores principalmente estadounidenses.
Aquí, con un reparto amplio, hay buena representación de ámbos.

Decía el director, Ron Howard, al recordar su carrera, que uno de los errores que se dio cuenta de que había cometido fue que cuando eligió actores japoneses-estadounidenses que podían hablar japonés, para él era inapreciable, peroellos no podían hablar el idioma tan bien y Howard realmente no puso a prueba su fluidez. Cuando Howard estaba trabajando con actores japoneses, señalaron que el idioma hablado por el elenco japonés-estadounidense no era muy bueno y, en ese momento, Howard ya había filmado el 90% de la película. Howard calificó esto como un error de novato que nunca volvería a cometer.

De hecho el actor estadounidense de ascendencia japonesa Gedde Watanabe, obtuvo el segundo mayor caché de entre los actores de la película, a pesar de que como ya he comentado había actores relativamente importantes.



Al igual que hay muchas películas de los ochenta que son relativamente parecidas, y hay varios patrones que aparecen con cierta periodicidad cuando ves películas de ésta época, también muchas de ellas destacan por su singularidad, y originalidad, y creo que ése es el principal valor de ésta, contar una historia que yo desconocía hasta ahora en el cine, y además bien hecha y entretenida.

Top Gun, Karate Kid II o Nueve Semanas y Media fueron algunos de los estrenos con los que tuvo que lidiar aquel año el filme dirigido por el talentoso Ron Howard, quien llegaba precedido por el éxito de Cocoon, y cuya carrera empezaba a despegar: luego estuvo al frente de, por ejemplo, Apollo 13 o Una mente brillante (ganó el Oscar).

Los años ochenta fueron una década de fiestas divertidas y películas sobre la mayoría de edad. Es agradable ver como el director nos muestra una película que se atreve a expresar una opinión sobre las culturas estadounidense y japonesa, logrando acuerdos y entablando relaciones afectuosas entre sí sin confundir a ninguno de los dos países.

El título original que se le dio a la película fue Gung Ho, un término chino, no japonés, que viene a significar trabajar juntos. Pero entiendo que a los japoneses no le gustó la representación de trabajar juntos que ofrecía esta película, o ese concepto en el ideario americano, y así por ejemplo los ejecutivos de Toyota utilizaron más tarde la película como ejemplo de cómo no gestionar a los trabajadores estadounidenses.


Uno de los detalles más curiosos y a la vez atractivos para mi, es el vehículo protagonista de la película.
Ya en los primeros planos en los que se veían posters en las paredes, me pareció reconocer con gran extrañeza, vehículos de la marca italiana Fiat, y más en concreto un modelo, el Regatta, no excesivamente vendido aquí en España, pero que mis padres estuvieron a punto de comprar y en el vecindario había un par de ellos.

Cuando se empizan a ver escenas en la cadena de montaje, con la estructura del coche, la sospecha se confirma, y finalmente cuando se ve un vehículo terminado queda totalmente resuelto el misterio.
El slogan de la película podría ser "El día en que los Fiat fueron japoneses".

¿Pero, cómo es posible que una película americana, con influencia japonesa, utilice coches italianos como argumento de la misma?

Buscando información he encontrado detalles al respecto:



La trama, con enredos desavenencias y situaciones ridículas, contó con un escenario muy particular: la planta de Fiat en Argentina, situada en El Palomar y en su satélite de Berazategui. En esta última se producían los modelos locales de Peugeot hasta 1980, cuando Sevel concentró toda su operación en la fábrica de la marca italiana en Tres de Febrero.

Todo ocurre en las líneas de montaje de los Fiat 147 y Regatta, dos modelos emblemáticos de los años 80 en la Argentina. En la ficción, ambos íconos nacionales pasaron a ser vehículos de Assan Motors, y se los ve con un logo redondo sobre las tradicionales barritas cromadas que los Fiat de aquella época tenían en la parrilla delantera.

¿Cómo fue que Paramount Pictures llegó a filmar a El Palomar? Keaton, Howard y todo el elenco de Gung Ho debieron desarrollar varias jornadas de filmación en el conurbano bonaerense. El contrato de Paramount y Sevel (Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica) para utilizar la planta de Fiat fue una solución a los altos costos que implicaban realizar el filme en una planta japonesa. Y en los EEUU se hacía imposible disimular los modelos americanos y hacerlos pasar como japoneses. La Argentina, entonces, fue la alternativa para la realización de la comedia.



Un auténtico choque cultural, que lleva a la reflexión sobre que modelo es mejor, no evidentemente en lo laboral, si no también en lo personal, vivir para trabajar o trabajar para vivir.


Por último, me gustaría reseñar un detalle de esos que a mi tanto me gusta, que motivan al empezar una película y que ponen un epílogo brillante a la misma. La utilización de dos buenas canciones, una de apertura y otra de cierre, y además, como muy de vez en cuando me pasa, con el descubrimiento de una que no conocía.

Tras una breve introducción y mientras se van ofreciendo diferentes imágenes de fotografía de Tokyo, a la par que salen los títulos de crédito, suena de fondo Don't get me wrong, de The Pretenders, y al final, durante los títulos de crédito y de manera íntegra (como en misa, una canción de cierre una vez recibida la bendición), suena Working Class Man, del cantante australiano Jimmy Barnes, canción que desconocía totalmente.
Parece ser una canción hecha por encargo para esta película, que en Australia se estrenó precisamente con ese nombre.
A pesar de ello no se lanzó ninguna banda sonora de la película.


Para mi una película subestimada y creo que podríamos incluirla en la categoría de joyas ocultas.












Valoración:                                 8/10














01 junio 2024

Los ángeles del infierno (1966)

 






Se había escapado de mi radar, pero recientemente fallecía para mi una de las personas más importantes de Hollywood, como era Roger Corman. Algunos directamente expresarán qué quien es ese, o que realmente no era nadie importante, pero es que no solamente los directores o los actores más afamados son los más importantes o necesarios para la industria del cine.

Corman pasaba por ser, sin tener ningún dato oficial al respecto, sólo por intuición, el productor más prolífico de largo de la industria cinematográfica. Y es que en su filmografía figuran nada más y nada menos que 493 títulos de crédito como productar, además de la no menos desdeñable cifra de 56 como director (seguramente en muchos como productor también) y 46 como actor, aunque éstos entiendo que en papeles relativamente anónimos.

Su carrera como director empezó en 1955 con un western, Cinco pistolas, y su fase más reconocible fue una serie de películas de terror, de ambiente gótico en general y basadas en novelas de Edgar Allan Poe habitualmente, durante la década de los sesenta, en las que la mayoría el protagonista era Vincent Price y en las que algunos papeles secundarios eran interpretados por actores jóvenes y en aquel momento desconocidos como Jack Nicholson, o por actores veteranos en ligero declive o en el olvido como Boris Karloff.

Entre los directores después famosos que trabajaron al inicio de sus carreras con Corman se cuentan Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Ron Howard, Peter Bogdanovich (que en esta película es guinista), Jonathan Demme, James Cameron y John Sayles. Muchos reconocen que Corman les influenció profundamente en su manera de hacer cine. Actores importantes que comenzaron su carrera en el cine con Corman son Jack Nicholson, Peter Fonda, Bruce Dern, Michael McDonald, Dennis Hopper y Robert De Niro.

En 2009 la Academia de las Artes y de las Ciencias de Hollywood le concedió un Óscar honorífico por su trayectoria y ahora nos ha dejado a los 98 años.


Aquí nos presenta una película en torno a una banda de motoristas, que estaba inspirada en una real existente en esos años. 
De hecho Corman utilizó a varios de los integrantes de esta banda como extras y les pagó 35 dólares por día por su cooperación y 20 dólares por día por el uso de sus motocicletas.
Aunque luego esta banda, Los Hells Angels, presentaron una demanda por difamación de 5 millones de dólares contra Roger Corman por lo que percibieron como una representación negativa de su imagen.

Las bandas de motoristas fue un movimiento cultural (o contracultural más bien) que inspiró bastantes películas en aquella época, y que aguantó el tirón hasta los años noventa.

Es difícil saber cual fue la pionera de éste subgénero, pero indagando en algunas listas posiblemente podamos afirmar que podría ser Salvaje, con Marlon Brando.
De las más o menos conocidas posiblemente ésta sea la segunda cronológicamente, dando paso al año siguiente a Ángeles del infierno sobre ruedas, protagonizada por Jack Nicholson, y tanto Nicholson como el protagonista de ésta película Peter Fonda, coprotagonizaron poco después, junto a Dennis Hopper, la película más icónica posiblemente del género, Easy Rider (que todavía no he visto).

Parece ser que Roger Corman originalmente le pidió a Jack Nicholson que escribiera el guión, pero cuando Nicholson le pidió a Corman un poco de dinero extra sobre el mínimo y Corman se negó, Nicholson abandonó el proyecto. Se reunieron al año siguiente para The Trip (1967). A Jack Nicholson también se le ocurrió el título. Fue un cruce entre The Wild One (1954) y ésta, Hell's Angels.


Aquí una lista que recopila películas de éste género




Una curiosa película, ya que junta actores de varias sagas familiares.
Por un lado el protagonista Peter Fonda, con sus inseparables gafas ahumadas, Hijo de Henry Fonda, hermano de Jane y padre de Bridget, en una de las sagas con más generaciones dedicados al cine.
Por otro lado, el matrimonio formado por aquella época por Bruce Dern y Diane Ladd (en su primer papel), padres de la actriz Laura Dern, que según recogen las curiosidades de la película fue concebida durante el rodaje de esta película.
Y por último Nancy Sinatra, hija del mito Frank Sinatra, aunque ella no tuviera tanto protagonismo como su padre.

Posiblemente Peter Fonda y Bruce Dern sean los dos actores, que apenas conocía antes de empezar a ver éste tipo de películas poco conocidas, de los que más haya visto en este período.


Muchas veces estas películas tienen más de aureola, o están dirigidas a un público muy concreto, y luego la realidad para un espectador como yo es totalmente diferente. Para mi, la película nunca llega a definirse y las partes son definitivamente mayores que el todo. 
Demasiadas escenas terminan dando vueltas sin mucho que hacer excepto actuar como relleno entre el estado de derecho de Corman de ser una escena de acción/pelea y/o escena de sexo cada 15 minutos.
Poco argumento y poco interés en líneas generales.








Valoración:                                   5/10













12 abril 2024

Desmadre en la autopista (1981)

 






Siempre me han gustado las películas en las que la carretera es la protagonista, bien sea a través de una Road Movie, con una película de acción o con una comedia como es el caso.

Aparentemente parecía una película muy de mi agrado, pero no me encajaba el nombre de un buen director como John Schlesinger al frente del proyecto, que habitualmente solía ir asociado a otro estilo de películas, como por ejemplo su trabajo más conocido, Cowboy de Medianoche.

Y es que tuvo que reemplazar al director original, Don Boyd, en un proyecto que parece ser que no empezó bien y que acabó siendo un estrepitoso fracaso.

La película estaba originalmente planeada con un presupuesto de 2 a 3 millones de dólares, pero los costes finalmente se dispararon hasta los 25 millones.
Quizás a ello contribuyeron cosas como que se contó con dos mil extras en Mount Dora (lugar de rodaje), Florida, a los que se les pagó alrededor de 35 dólares por día para aparecer en la película.
Y adicionalmente a las empresas de Donnelly Street en Mount Dora se les pagó alrededor de 100 dólares al día para permitirles filmar fuera de sus escaparates.


Otro motivo del fracaso, según una revista americana fue que, "la película había estado plagada de problemas, desde un guión inconexo hasta su título, y un marketing que implicaba que la vendía simplemente como ... otra comedia de accidente automovilístico. Esto se vio agravado por la decisión de los productores de vender los derechos del vídeo antes de que Universal Pictures aceptara estrenar la película. Enojada por esto, Universal minimizó su apoyo al marketing de la misma y limitó el número de salas en las que se proyectaba la película. Se retiró de los cines apenas una semana después de su estreno, y la película desapareció".

El caso es que cuando la película se estrenó, su presupuesto de 24 millones de dólares la convirtió en la comedia más cara jamás producida. Fue un gran fracaso en taquilla.

Otro detalle significativo del fracaso de la película fue que "hizo perder a sus patrocinadores británicos Thorn-EMI un estimado de 11.000.000 de dólares y afectando profundamente su fortuna y aspiraciones. La película fue financiada en parte por los planes de evasión fiscal de Roy Tucker financiados por el grupo bancario Rossminster".


Posiblemente también ayudara a que el presupuesto se disparara el elenco de actores que trabajaron en la misma, no porque hubiera ninguna estrella, pero si porque hay un buen número de actores secundarios, algunos de nivel importante, que evidentemente no trabajarían de manera altruista.

Entre estos secundarios podemos destacar a William Devane, Beau Bridges, Beverly D'Angelo, David Rasche, Teri Garr, Geraldine Paige y Jessica Tandy, curiosamente estas dos últimas ganadoras del Óscar a mejor actriz protagonista ... después de esta película, que pudiera parecer un borrón o un paso atrás en la carrera de todos los actores implicados en ella, y por el contrario no le pasó factura a ambas.

Además, aunque un poco desubicado en cuanto a estilo y en lo cronológico, también se contó con la colaboración del exitoso compositor Elmer Bernstein, autor entre otras de la gran banda sonora de Los Siete Magníficos.


Al final es una de esas películas con un humor absurdo, que no me suele gustar, pero ésta está en el límite y me resulta relativamente entretenida, en la que se mezclan un montón de parejas de personajes variopintos (una pareja de ladrones de bancos, otra de ladrones de coches, un matrimonio mayor, una mujer con las cenizas de su madre, dos monjas ... una familia en caravana), no entrelazados entre si inicialmente, que van confluyendo todas hacia un pueblo de Florida, que es el epicentro de la historia, con un reparto en escena de cada uno de ellos bastante equitativo y no haciendo a ninguno aburrido o discordante del resto.

Me ha recordado a El autobús atómico, en ese punto entre lo gracioso y entretenido y el humor absurdo y ridículo que ya no me hace gracia, pero es más bien una película que provoca sonrisas pero no carcajadas.

Una comedia al fin y al cabo, pero que ponía en valor la utilidad de las autopistas, la posibilidad que te daban de desplazarse con rapidez a sitio lejanos, de cambiar de vida, de ir de vacaciones más fácilmente, de conocer país y mundo y de descubrir sitios exóticos, pintorescos o turísticos como el pueblo protagonista ... algo que hoy en día es casi un lujo, con el precio de los carburantes y los peajes, en un país como el nuestro resulta muy costoso utilizar con frecuencia estas autovías, que tienen gran parte de culpa del progreso de los países.

Pero que también evidencia el drama para un pequeño pueblo si no está cerca de la autopista o no tiene un buen acceso a ella, con la consiguiente posibilidad de despoblación y perdida de cualquier tipo de futuro.

(Me resultó increíblemente curioso, la casualidad que en el día que había fallecido el deportista y actor O.J. Simpson, se hiciera una imitación de él en esta película, algo así como cuando vi una película en la que decían un día del año y resultaba ser ese precisamente).









Valoración:                                5/10













26 enero 2024

Chantaje en Tulsa (1997)

 





Esta es una de mis películas más recientes desde que empecé el blog, y es que sigo siendo reacio al cine del siglo XXI, y aunque voy apreciandolo más y viendo alguna que otra película también a gran parte del cine de los noventa.

Es una película que me llamaba la curiosidad y que me costó mucho conseguir, y que aunque en IMDb alguien ha bautizado como Rumbo a Tulsa, yo siempre la conocí como Chantaje en Tulsa.

Una ciudad esta de Tulsa, que recuerda  más bien al Western, aunque si uno mira el mapa de los Estados Unidos de América, está en el centro del país, mirándolo horizontalmente, en el estado de Oklahoma, y no en medio de la nada porque está relativamente cerca de Texas (que es donde realmente está rodada la película), pero si es un estado relativamente intrascendente, aunque un poco menos con el asentamiento de un equipo de la NBA en Oklahoma City hace unos pocos años.


Una película con un buen reparto, pero muy poco conocida, con muy pocos votos en IMDb, y eso que cualquier película, en especial a partir del año 2000 tiene un número importante de valoraciones, lo cual me hace pensar que esta película no tuvo tampoco mucha difusión en América.

Y ese reparto podemos decir que lo encabezan Eric Stoltz y James Spader, dos actores más o menos importantes del boom de los años ochenta, que siempre se me asemejaron bastante, tanto físicamente, como en los papeles que representaban, habitualmente de chicos buenos. Aquí bueno, bueno no es ninguno de los dos, pero sorprende sobre todo el papel de James Spader, muy diferente a lo que yo he visto de él, y además con un color de pelo oscuro que nunca le había visto, que hasta me hizo tardar en reconocerle.

Curiosamente, ambos habían trabajado juntos en Dos días en el valle, donde eligieron a Stoltz gracias a la mediación de Spader, y aquí parece ser que fue al revés y Stoltz le devolvió el favor a James Spader para que le dieran un papel en esta película.

Junto a ellos, una atractiva y de actualidad por aquella época Deborah Kara Unger, por su papel en Crash (curiosamente junto a James Spader también), aunque su popularidad fue bastante fugaz y es difícil recordarla en muchas más películas ... aunque igual es una percepción mía por mi falta de interés en el cine del siglo XXI.

Pero el reparto no se quedaba ahí, además de una mínima aparición inicial de una joven Cameron Diaz, en el reparto aparecían algunos actores veteranos de empaque, especialmente James Coburn, un notable actor principalmente conocido por ser uno de Los 7 magníficos, un siempre interesante Peter Strauss y la más televisiva pero muy popular en Estados Unidos, Mary Tyler Moore.
Y para mi el que mejor papel hace en la película que es Michael Rooker (conocido por sus papeles en Días de Trueno junto a Tom Cruise y Máximo Riesgo junto a Sylvester Stallone), que aunque un poco pasado de peso con respecto a lo que le conocía en otros papeles, lo suple con una interpretación destacada sobre sus compañeros de reparto.


Pero no sé porqué, pero a mí estas películas que suelen mezclar drogas, tabaco, alcohol, crímenes, me suelen resultar un tanto rayantes, y básicamente porque la película no tiene ningún argumento.

De hecho no he visto algunas películas super famosas como Pulp Fiction o Reservoir Dogs porque entiendo que no me van a gustar y supongo que tendrán algún parecido a ésta.

No me van las películas de Quentin Tarantino, ni de David Lynch ni de David Cronenberg.

El personaje principal de Eric Stoltz (que curiosamente interpreta a un crítico de cine), se me asemeja al de Michael J. Fox en Noches de Neón o al de Robin Williams en Aprovecha el día, pero desde una perspectiva de tranquilidad ante los problemas, sólo que aquellas películas tenían algo más, aquí realmente no hay nada que llame la atención, y además no es una película corta precisamente, uno va viendo pasar los minutos esperando que la película arranque o aparezca algo interesante, pero realmente no se produce.










Valoración:                                      4/10













05 diciembre 2023

El mendigo (1981)

 







Algunas personas ven una película simplemente al azahar, otros en base a recomendaciones de otras personas o una publicidad o trailer que les llame la atención y en mi caso utilizo los alicientes apriorísticos.

Que para mi son, un director o actores que me gusten, un par de líneas de argumento que me hagan formarme una idea de la película que me pueda llegar a resultar interesante, o incluso hasta un póster de la película especialmente atrayente.

Aquí me encontré con un reparto interesante para mi. Eric Roberts (hermano mayor de Julia), un actor sin buenas críticas habitualmente, pero que yo he trabajado bastante, y con películas muy poco conocidas que me han resultado muy interesantes como Coca-Cola Kid o Caída libre. Ésta es la película en la que le veo más joven hasta ahora, y da para preguntarse viéndole aquí porque este actor no llegó a más en su carrera. Junto a él Sissy Spacek, a la que tenía poco vista, y que me parece que hace un papel impresionante (justo venía de ganar un Óscar por Quiero ser libre) y Henry Thomas, el famoso niño de ET, al que hace poco también vi en El secreto de el lago, y que aquí es presentado en los títulos de crédito con un "introducing", o sea presentando en sociedad o debutando.
Además algún secundario interesante, especialmente para mi R.G. Armstrong).


Luego vienen los cinco primeros minutos, que muchas veces me suelen valer para hacerme una idea de la película y raras veces me suelo equivocar en esa primera impresión.

Aquí me encontré dos alicientes y un inconveniente.
Los alicientes, el nombre de Jerry Goldsmith en los títulos de crédito, a pesar de que la música pase un pelín desapercibida, y el ambiente rural que tanto me gusta, aunque no llegue a alcanzar el interés de los filmes australianos.
Y como inconveniente, que era una película ambientada en 1940, y no me suelen gustar las películas ambientadas mucho tiempo atrás, aunque en este caso y sin que sirva de precedentes, la atmósfera que rodeaba toda la película hizo que se diluyera ese detalle y que no me resultara un motivo de desinterés en este caso.

Curiosa película, de la que se escribió un guión, a partir de la cual se hizo una novela, y luego la película, no sé si más basada en el guión original o en la novela.
El guionista,  William D. Wittliff, se basó en su infancia durante la Segunda Guerra Mundial en la ciudad texana de Gregory en Texas, para escribirlo.

El papel protagonista iba a ser para Sally Field, pero se retiró para rodar Dos hacia California, que vi hace no mucho, dejando el papel para Sissy Spacek. Y creo que Spacek pega mejor aquí en este papel más dramático y Field en el otro, más de comedia.
Así que finalmente Sissy Spacek rodó a las órdenes de su marido, en su primera colaboración, y en uno de los pocos títulos que tiene como director él.


Es cierto que el final se vuelve melodramático y un poco feo, incluso podríamos calificarlo de desacertado, pero en general la película tiene una  buena dosis de encanto a su alrededor. Los personajes llaman tu atención, tanto protagonistas como antagonistas. Hay algo de humor además de drama, y ​​una interesante banda sonora de Jerry Goldsmith para aumentar los aspectos positivos de la película.

Sorprendentemente la película toma su título de un personaje bastante secundario, que solo tiene su protagonismo al final de la misma, y que yo creo que podría eliminarse por completo de la película y no afectar en nada al resultado de la misma.

La película muestra momentos de desesperación y desesperanza, pero los contrarresta muy bien con otros de amor y pasión, haciendo una película pura y discreta.


Me resulta curioso como al final de la película el personaje de Sissy Spacek saca un billete de autobús para ella y sus hijos con destino San Antonio, curiosamente la ciudad en la que nació Henry Thomas, como si fuera también un guiño hacia él y hacia el éxito que le iba a venir después de este su primer papel.

Siento que podría calificar la película en la categoría de pequeñas joya ocultas/descubiertas.











Valoración:                                   8/10